viernes, 27 de noviembre de 2009

Тε ΟλνІδΩ…

Malditos los ojos que te miraron en ese
momento preocupados ante la
necesidad imperiosa de amor.
Soledad castigadora que ahora duele más
que nunca por no poderte tener entre mis brazos.

Eres un vacío enorme en mi existir,
mi mente sufre al pensarte
y mi vida se desgarra minuto a minuto al desearte;
y sin embargo, tu pareces ignorar mi existencia
y este maldito deseo de tenerte se acrecenta.

Te odio y te amo al mismo tiempo, y una culpa enorme
se desborda al intuir que este deseo no termina.
Estoy sufriendo por ti,
pero entre más grande se hace esta sensación
más fuerte se hace mi carácter
y más puedo darme cuenta de que la belleza externa
es solo una ilusión pasajera que refleja lo que el exterior forja en mis ideas.

Pero todo tiene un fin en esta vida y,
el ocaso del sufrimiento se acerca.
Se hacen efímeras tus huellas
que alguna vez parecieron infinitas.

El calor de tu luz comienza a disiparse en el viento
y aquel día en que dije "quiero amarte hasta el cansancio"
es cada vez más lejano, pues al creer
que ese cansancio sería gracias a un éxtasis infinito;
besar tu rostro, tocar a Dios, sentir tu alma;
nunca fue así, es un cansancio debido a la desesperación
de no tenerte, es un cansancio de esperarte y no llegaras,
es un cansancio de pensamiento, mi alma se repite
constantemente no quiero amarte,
hoy solo quiero olvidarte.......

ΑΫαλα

No hay comentarios:

Publicar un comentario